Todo sobre el aceite de CBD

En muy poco tiempo el aceite de CBD ha crecido rápidamente hasta convertirse en uno de los tratamientos de moda para múltiples dolencias.

Pero los beneficios y el uso del CBD se remontan al año 2737 A.C., cuando el emperador chino Sheng Nung ya lo usaba para tratar varias enfermedades como la gota y la artritis.

Todo sobre el aceite de CBD

Como un producto relacionado con el cannabis, hay un serio debate en torno a su utilización. Pero por más controvertido que sea, la popularidad del CBD está en aumento, y cada vez hay más productos con este compuesto en el mercado, incluyendo gominolas y cosméticos.

El mercado de las mascotas también se ha sumado al carro, y promete convertirse en uno de los mayores consumidores de productos de CDB.

Y aunque todavía falta mucha investigación sobre el tema, algunos de los estudios científicos recientes parecen sugerir que el aceite de la CDB tiene un enorme potencial para tratar o manejar una serie de dolencias crónicas, como la epilepsia, la depresión, las migrañas, el cáncer, la ansiedad y el estrés.

Pero, ¿qué es el aceite de la CBD? ¿De dónde viene? ¿Es legal venderlo, comercializarlo o usarlo? ¿Es seguro usarlo, y cómo se usa?

Esta guía definitiva está dedicada a todo lo que necesitas saber sobre el aceite de CDB.

¿Qué es el aceite de CBD?

De la planta de cannabis se pueden extraer más de 200 sustancias diferentes llamadas cannabinoides (moléculas producidas exclusivamente por la familia del cannabis); el CBD es una de estas sustancias.

Pero a diferencia de otros compuestos, como el THC, el CBD no tiene propiedades psicoactivas, lo que significa que no tiene un fuerte efecto sobre la actividad cerebral cognitiva, y no te dará esa sensación de euforia o subidón que produce la marihuana.

Esta sustancia espesa y concentrada extraída del cannabis se mezcla con aceites portadores (habitualmente aceite de coco o cáñamo) en concentraciones variables, para formar lo que conocemos como aceite de CBD.

Y es precisamente este aceite el que se utiliza para tratar una (cada vez más amplia) variedad de dolencias y condiciones por dos simples razones: no hay pruebas de que produzca dependencia y no se ha reportado ningún efecto secundario grave, según la Organización Mundial de la Salud.

Los que sufren de todo, desde ansiedad y dolores hasta epilepsia y cáncer pueden beneficiarse de las propiedades de esta molécula.

Pero el estatus ampliamente prohibido del cannabis ha impedido muchos estudios a largo plazo y académicamente rigurosos sobre la mayoría de los cannabinoides de forma aislada, dejando estas afirmaciones anecdóticas en su mayoría sin investigar hasta hace poco.

¿De dónde se extrae?

Tanto el aceite como los extractos de CBD se pueden obtener del cáñamo industrial, de la planta de cannabis o de ambos.

¿Cuál es la diferencia entre ambos? Básicamente hay dos diferencias significativas:

¿Cómo actúa el CBD?

Todas las variedades de la familia del cannabis producen cannabinoides, incluido el cáñamo.

El CBD y el THC son los cannabinoides más conocidos, pero existen muchos tipos diferentes, y es desde hace muy poco que se han dedicado recursos importantes a su estudio.

Se ha descubierto que nuestros cerebros tienen receptores específicos diseñados para aceptar los cannabinoides, conocidos como CB1 y CB2.

Estos receptores son responsables de la asimilación de las moléculas de los cannabinoides en el sistema, lo que da como resultado las respuestas psicoactivas e inmunológicas correlacionadas con el consumo de cannabis.

Beneficios del aceite de CBD

Existe un gran interés en los posibles efectos terapéuticos del CDB, pero no hay muchas pruebas de su eficacia.

Es cierto que puede tener beneficios para la salud, pero la falta de investigación en esta área significa que no hay suficientes datos para apoyar la mayoría de las afirmaciones.

En la misma línea, la falta de investigación también significa que los riesgos potenciales para la salud de consumir CBD no están claros.

Sin embargo, ahora el cannabis está disfrutando de un nuevo renacimiento; y esto se traduce también en nuevas líneas de investigación mediante las que la ciencia médica está adquiriendo una perspectiva mucho más detallada sobre esta popular y fascinante planta.

Según ClinicalTrials.gov, una base de datos de ensayos clínicos acreditados en todo el mundo, hay unos 150 ensayos en curso en los que se está probando el CBD como tratamiento para una amplia variedad de afecciones de la salud, entre ellas el autismo, el alcoholismo, las condiciones de la piel y la esquizofrenia.

Hay muchos beneficios del uso del cannabidiol, pero vamos a destacar los más importantes:

Para aliviar el dolor

El uso del CBD para aliviar o manejar el dolor es algo que se remonta a mucho tiempo atrás. De hecho, hay evidencia de que la marihuana rica en CBD ha sido usada para aliviar el dolor desde el 2900 a.c.

¿Pero cómo ayuda el aceite de CBD al dolor? Los efectos analgésicos de este compuesto pueden explicarse por su capacidad de interactuar con los receptores de los cannabinoides en el cuerpo.

Nuestro cuerpo tiene un sistema altamente especializado conocido como el sistema endocannabinoide (ECS) que es responsable de varias funciones diferentes, incluyendo el apetito, el sueño, la respuesta inmune y el dolor.

Al unirse con los receptores CB2, el CBD ayuda a influir en este sistema y a fomentar la producción de más serotonina y melatonina (más sobre esto a continuación).

La serotonina es un neurotransmisor que comúnmente se incluye entre las "hormonas de la felicidad" junto con las endorfinas y la dopamina. Tiene casi los mismos efectos en el cerebro que los opiáceos.

La serotonina ayuda a calmar los centros de dolor en el cerebro y el sistema nervioso central. Es exactamente por eso que te sientes tan relajado, tranquilo y te invade una oleada de alivio del dolor cuando tomas CBD.

También hay varios estudios que han demostrado que el aceite de CBD es efectivo cuando se trata de aliviar el dolor crónico, especialmente aquellos asociados con cánceres, lesiones de la médula espinal, migrañas, artritis, dolor muscular, y otros.

En un estudio de 2011, los investigadores descubrieron que el CBD ayuda a reducir el dolor inflamatorio (o el dolor de la artritis, para ser precisos) en las ratas de laboratorio.

Además, descubrieron que lo hace al influir en la forma en que los receptores del dolor responden a la causa/estímulos subyacentes.

Un extenso examen realizado en 2014 concluyó que el CBD podría ser una opción de tratamiento viable para el dolor de la osteoartritis.

Y como no existe ninguna medicación tradicional que ayude a controlar o manejar la progresión y el dolor asociados con la osteoartritis, el aceite de CBD puede resultar especialmente útil.

Otro estudio realizado un par de años más tarde confirmó que el CBD tiene el potencial de aliviar la inflamación y el dolor vinculados a la artritis cuando se aplica de forma tópica.

Por si esto no estuviera suficientemente claro, hay otro estudio realizado en 2017 en ratas que reveló que el aceite de CBD puede ser mucho más seguro y eficaz para tratar el dolor de las articulaciones de la osteoartritis que otras opciones de tratamiento disponibles.

Además de los estudios en animales, varios estudios en humanos han demostrado que una combinación de THC y CBD es un tratamiento útil para el dolor asociado con los problemas del nervio ciático, la artritis reumatoide y la esclerosis múltiple.

Para la enfermedad de Alzheimer

El Alzheimer es un trastorno neurodegenerativo que se caracteriza por la pérdida de memoria y el daño a otras funciones cerebrales.

Es común entre las personas mayores de 65 años y es la principal causa de demencia (responsable del 60-80 por ciento).

Todavía no se conoce ninguna cura para la enfermedad de Alzheimer. La buena noticia es que el aceite de CBD ha mostrado un gran potencial para ayudar a los enfermos de Alzheimer.

El uso a largo plazo del aceite de CBD puede ayudar a tratar los síntomas subyacentes de la enfermedad, como la agresión y la agitación, así como las causas de fondo.

En un estudio realizado en 2014, los ratones genéticamente predispuestos a la enfermedad recibieron tratamiento de CBD todos los días durante 8 meses.

Los investigadores se entusiasmaron al descubrir que el CBD ayudaba a los ratones al reducir los efectos de la enfermedad de Alzheimer.

Su capacidad para reconocer rostros aumentó, los retraimientos sociales se redujeron y los déficits cognitivos generales disminuyeron.

Varios otros estudios de probeta y modelos animales han demostrado que el aceite de CBD tiene un gran potencial para reducir la inflamación y así ayudar a prevenir la degeneración cognitiva a menudo relacionada con la enfermedad de Alzheimer.

Los científicos creen que la acción del CBD sobre los receptores del cerebro y el sistema inmunológico es responsable de reducir la inflamación de los nervios, disminuir los niveles de colesterol y aumentar la retención de nutrientes importantes.

Para la enfermedad de Parkinson

El Parkinson es un grave trastorno neurológico que empeora progresivamente con el tiempo y la edad. Afecta principalmente al sistema nervioso, impactando negativamente en la movilidad, el habla y las habilidades motoras.

Al igual que la enfermedad de Alzheimer, no existe una cura para el Parkinson, pero hay una lista cada vez mayor de medicamentos y opciones que pueden utilizarse para controlar los síntomas y mejorar la calidad de vida.

El aceite de CBD se ha unido a esa lista.

Sin embargo, a diferencia de la mayoría de los fármacos destinados al control del Parkinson, el aceite de CBD no tiene efectos secundarios graves como hinchazón de tobillos, insomnio, daño hepático, problemas urinarios, estreñimiento, diarrea, manchas en la piel y náuseas.

El CBD también ha sido estudiado extensamente por sus beneficios potenciales en el tratamiento del Parkinson.

Por ejemplo, dos estudios del 2014 revelaron que el tratamiento a largo plazo y constante con aceite de CBD mejoró la calidad del sueño y mejoró la calidad de vida de los individuos que viven con Parkinson.

En otro estudio realizado en 2014, 22 personas con la enfermedad de Parkinson que recibieron cannabis rico en CBD vieron una mejora significativa en el dolor, los temblores, el sueño y la movilidad.

Estos impresionantes beneficios se notaron a los 30 minutos de haber consumido cannabis.

En otro estudio pionero publicado en 2010, los científicos descubrieron que el CBD y otros cannabinoides pueden ayudar con la inflamación, que a menudo se asocia con la enfermedad.

Como un cannabinoide no psicoactivo, el CBD podría ayudar de varias maneras a manejar o reducir los síntomas del Parkinson.

Por supuesto, la investigación sobre los posibles beneficios del aceite de CBD para la enfermedad de Parkinson está en curso.

Para tratar el Acné

El acné es una condición bastante común de la piel que puede ser antiestética e incómoda para muchos, y no solo estamos hablando de adolescentes.

Está causado por la inflamación de las células de la piel, y los factores de riesgo y las causas más comunes que lo provocan incluyen la secreción excesiva de sebo, la inflamación, la infección bacteriana y la genética.

El aceite de CBD ha mostrado resultados prometedores cuando se trata de tratar y manejar el acné.

En un estudio de 2014 se demostró que el aceite CBD puede ayudar a prevenir la sobreactividad de las glándulas responsables de la producción de sebo.

De esta manera, el aceite previene los brotes de acné, manteniendo la piel suficientemente hidratada, a diferencia de otros tratamientos agresivos contra el acné.

Otro estudio encontró que el CBD ayuda a prevenir que los agentes que activan el acné (como las citoquinas), induzcan reacciones antiinflamatorias y que las glándulas sebáceas inhibidas produzcan demasiado sebo.

Los científicos creen que el CBD es un tratamiento seguro y eficaz para el acné debido a su capacidad no sólo para reducir la secreción de sebo, sino también por sus cualidades antiinflamatorias.

Por supuesto, es recomendable consultarlo con el médico o dermatólogo antes de usar el CBD como tratamiento para el acné.

Tiene propiedades potenciales contra el Cáncer

No es un secreto que el cáncer es una enfermedad en crecimiento en el mundo entero. Y los tratamientos para el cáncer como la quimioterapia tienen efectos secundarios devastadores y no son efectivos en todos los casos.

Lo que plantea la pregunta: ¿es el aceite de CBD la respuesta?

Este estudio de 2012 dice que el CBD puede ayudar a combatir el cáncer directamente. El estudio parece concluir que el CBD tiene propiedades anti-progresivas, anti-migratorias, anti-metástasis y anti-invasivas contra el cáncer.

Aunque esto podría ser refutable, la mayoría de los estudios de investigación admiten que, como mínimo, el CBD ayuda a controlar algunos síntomas relacionados con el cáncer.

Por ejemplo, un estudio publicado en 2010 investigó los efectos del cannabis rico en CBD en 177 pacientes de cáncer. La gran mayoría de estas personas no pudieron obtener alivio del dolor con la medicación convencional.

Aquellos que recibieron un tratamiento rico en CBD experimentaron una notable disminución del dolor, las náuseas y los problemas de sueño relacionados con el cáncer.

De hecho, estos beneficios fueron mayores en los receptores de CBD que en los que fueron tratados con un extracto que sólo contenía THC.

Varios estudios de probeta y los realizados en sujetos animales también han revelado que el CBD podría tener cualidades anticancerígenas después de todo.

Por ejemplo, un estudio de investigación del 2011 demostró que un extracto con alto contenido de CBD puede desencadenar la muerte de las células de cáncer de mama humanas.

En otro estudio realizado en 2007, los científicos descubrieron que el CBD puede reducir la propagación y el avance de las agresivas células de cáncer de mama en ratones, por un margen enorme.

Aunque estos estudios son realmente innovadores, los científicos aún no han replicado estos resultados en el cuerpo humano.

Algunos estudios en animales y humanos también han demostrado que el CBD puede ayudar a disminuir los efectos secundarios de la quimioterapia como los vómitos y las náuseas.

En un estudio, 16 pacientes de cáncer que recibían quimioterapia utilizaban un spray oral cargado con cannabis rico en CBD una media de 4,8 veces al día.

El 71,4 por ciento de los pacientes que usaron el aerosol de CBD dijeron que experimentaron una reducción de los vómitos y las náuseas.

En resumen: Una serie de estudios en animales, tubos de ensayo y humanos han demostrado que el CBD tiene propiedades potenciales contra el cáncer.

Pero aunque puede ayudar a reducir los síntomas y las condiciones asociadas con el cáncer y el tratamiento del cáncer, se requieren más investigaciones para revisar la seguridad y la eficacia del CBD.

Mejora el insomnio y los trastornos del sueño

Dormir al menos 7 horas es importante para conseguir un sueño reparador que afecta positivamente a nuestra salud y bienestar.

Desafortunadamente, cada vez son más las personas que sufren de trastornos del sueño. Y la falta de sueño o el insomnio pueden tener un impacto devastador en el bienestar mental, físico y emocional.

De hecho, varios estudios han demostrado que las personas que sufren de insomnio tienden a ser obesas, son físicamente inactivas y a menudo se convierten en fumadores.

El insomnio puede afectar al sistema inmunológico, puede llevar a la depresión y puede convertirse en un factor de riesgo para las enfermedades cardíacas, la diabetes y otras condiciones crónicas.

El aceite de CBD puede ayudar, y varios estudios en animales, humanos e in vitro están de acuerdo.

La acción del aceite de CBD sobre la serotonina en el cerebro ayuda a reducir la depresión, la ansiedad, el dolor crónico, la inflamación, las convulsiones y los problemas de digestión, todos los cuales son causas conocidas de insomnio.

La serotonina es una hormona poderosa que devuelve los centros parasimpáticos del cerebro a su estado de relajación y calma. De esta manera, puedes conciliar el sueño sin ningún problema.

El aceite de CBD también ayuda a fomentar la producción de melatonina, una conocida hormona que ayuda a dormir. No sólo ayuda a dormir más rápido, sino también a dormir durante más tiempo y a tener una noche tranquila.

En un estudio realizado en 2013, los investigadores trataron a ratones con CBD y controlaron sus factores de sueño.

Descubrieron que los ratones tratados con CBD experimentaron un aumento de la latencia del sueño cuando se expusieron a la luz. También aumentó la duración total del sueño.

Otro estudio publicado en 2014 buscó establecer si el cannabidiol podría ayudar a tratar la apnea obstructiva del sueño, que afecta a cerca de 100 millones de personas en todo el mundo.

Los hallazgos muestran que el CBD indujo la producción de serotonina, que ayuda a reducir la apnea del sueño en ratones.

Para la enfermedad de Huntington

La enfermedad de Huntington es un desorden genético neurodegenerativo que causa la ruptura de las células nerviosas del cerebro.

Se describe como una anomalía en los movimientos oculares, la vista lenta, los músculos rígidos, los movimientos de torsión y los movimientos bruscos.

Si no se controla con suficiente antelación, la enfermedad de Huntington puede hacer que una persona sea incapaz de hablar, caminar o razonar con el tiempo.

El aceite de CBD está repleto de beneficios médicos y de salud que pueden resultar útiles en la lucha contra esta condición.

Un estudio de 2011 mostró que el uso del CBD puede ayudar a reducir la progresión de la enfermedad de Huntington. Y los resultados de este ensayo clínico muestran resultados positivos.

Los pacientes que usaron el aceite de CBD experimentaron menos espasticidad muscular, los movimientos oculares fueron más bruscos y vieron menos movimientos espasmódicos.

Para las enfermedades cardiovasculares

Las enfermedades del corazón son una de las principales causas de muerte en España.

Y con el aumento de las condiciones del estilo de vida, las enfermedades cardiovasculares mantendrán ocupada a la industria de la salud durante varios años.

La buena noticia es que miles de investigaciones y estudios innovadores han vinculado el aceite de CBD con numerosos beneficios para la salud del corazón, el flujo sanguíneo y el sistema circulatorio.

Quizás el beneficio más importante es su capacidad para regular el azúcar en la sangre y la presión.

Un estudio de revisión de la presión arterial alta en 2014 estableció el vínculo entre la hipertensión y los problemas con el metabolismo, el ataque al corazón y el derrame cerebral.

Lo bueno es que hay multitud de estudios que parecen indicar que el aceite de CBD puede ser una solución segura, natural y efectiva para la hipertensión (presión arterial alta).

Tomamos como ejemplo este estudio que fue publicado en 2017. A 10 participantes varones sanos se les dio un placebo o 600mg de CBD.

Los investigadores descubrieron que el CBD ayuda a reducir la presión sanguínea en reposo (lo que se llama basal).

Los científicos concluyeron que las propiedades anti ansiedad y antiestrés del cannabidiol eran responsables de su capacidad para reducir la presión arterial.

Además, muchos estudios en tubos de ensayo y en animales han demostrado que el CBD puede ayudar no sólo a prevenir la muerte de las células cardiovasculares, sino también a reducir la inflamación que a menudo se asocia con las enfermedades cardíacas.

Por ejemplo, en un estudio realizado en 2010, los investigadores descubrieron que el uso del CBD para tratar a ratones diabéticos con enfermedades cardiovasculares ayuda a reducir el estrés oxidativo (que está relacionado con la inflamación) y a prevenir la insuficiencia cardíaca.

Creen que las poderosas propiedades antioxidantes y antiestrés conducen a su capacidad de prevenir el daño cardíaco.

Para los espasmos musculares

El CBD también puede ayudar con los espasmos musculares.

Tradicionalmente, los relajantes musculares como el Valium se usan como soluciones rápidas para la tensión muscular, el dolor y los espasmos.

Pero recuerda que la mayoría de estos medicamentos musculares están plagados de efectos secundarios, son ineficaces o conducen al abuso de sustancias y a la adicción.

Hay numerosas investigaciones y estudios que describen al CBD como un gran relajante muscular.

Por ejemplo, un estudio publicado en Neurotherapeutics en 2015 notó que el CBD tiene un potencial significativo como una opción de tratamiento para la espasticidad muscular, la tensión, la rigidez y otras condiciones que resultan de un mal entrenamiento, el exceso de trabajo o el estrés crónico.

En otro estudio de 2015, 47 personas con espasmos musculares como resultado de la Esclerosis Múltiple experimentaron una reducción significativa de la rigidez muscular, un aumento de la marcha y una reducción del dolor cuando fueron tratadas con Sativex, un tratamiento oral que está ligado al CBD.

También produjo una gran mejora en la calidad del sueño y menos dolor durante el movimiento.

En resumen: Los espasmos musculares no sólo pueden ser dolorosos, sino que también pueden afectar a la calidad de vida.

Se ha encontrado que el extracto de cannabis rico en CBD es efectivo cuando se trata de disminuir este dolor relacionado con espasmos musculares, artritis reumatoide y esclerosis múltiple.

Ayuda a mejorar el Trastorno de Estrés Postraumático

Pasar por una situación traumática conlleva ciertos problemas, y el más conocido es el Trastorno de Estrés Postraumático.

Cada vez más personas que sufren de TEPT recurren a los cannabinoides como el CBD para aliviarse y salir adelante.

Algunos estudios han encontrado que el CBD puede ser seguro y efectivo para proporcionar alivio del estrés postraumático y manejar el trastorno en general.

Al actuar o influir en los receptores CB2 e inducir la producción de serotonina, el CBD desempeña un papel clave en la ayuda a las personas que sufren de estrés postraumático al evitar que recuperen sus pesadillas y recuerdos traumáticos.

El CBD también ayuda a las personas que sufren de esta condición a mantener su salud mental reduciendo la ansiedad, el estrés, la depresión y otros factores que son esenciales para el bienestar emocional.

En un estudio se reveló que los veteranos de guerra que sufren de Trastorno de Estrés Postraumático tienen niveles extremadamente bajos de anandamida, un neurotransmisor que tiene una gran afinidad con los receptores CB2.

Lo que significa que estos pacientes pueden usar el aceite CBD para aumentar sus niveles de serotonina y anandamida.

Otros numerosos estudios también han demostrado cómo el tratamiento con CBD ayuda a reducir la memoria del miedo, el estrés, e incluso a revertir el desarrollo del Trastorno de Estrés Postraumático.

Mejora la condición de asma

El asma es una de las condiciones crónicas más comunes del sistema respiratorio. Esta condición pulmonar se produce cuando las vías respiratorias se inflaman, forzándolas a estrecharse y llenarse de flema.

Es por eso que alguien con asma tiene dificultades para respirar y sus pulmones emiten sibilancias durante la respiración.

La mayoría de los asmáticos buscan alternativas más seguras y naturales a los inhaladores. Y ahí es donde el aceite de CBD entra en escena.

Un creciente conjunto de estudios e investigaciones se centran en los efectos del CBD en el asma.

Un estudio realizado en 2012 sobre los efectos del CBD en el asma descubrió que reduce la inflamación resultante de las reacciones alérgicas, reduce el dolor asociado con el asma y cura los nervios afectados por la inflamación.

Estos hallazgos coinciden con un estudio de 2011 que demostró que la exposición a los alérgenos conduce a un aumento de los neurotransmisores como la anandamida, que pueden ser bloqueados por el CBD.

Para la enfermedad bipolar

Los trastornos bipolares son enfermedades cerebrales o mentales poco frecuentes que se caracterizan por cambios de humor extremos, que incluyen episodios altos y maníacos y episodios bajos y depresivos.

Estos episodios pueden durar muchos días o semanas. Los cambios de humor resultantes de los trastornos bipolares pueden ser precarios y extremos. La persona puede experimentar síntomas de delirios y alucinaciones similares a los de la psicosis.

Un creciente número de estudios muestran que el CBD también puede ayudar con los trastornos bipolares. El aceite de CBD ayuda a mejorar el estado de ánimo y a reducir el deterioro mental.

En un estudio realizado en 2016, los investigadores descubrieron que las personas bipolares experimentaban menos trastornos mentales y tenían un mejor estado de ánimo cuando usaban el aceite de CBD.

Aunque la mayoría de los detractores dicen que los cannabinoides pueden afectar la memoria y el pensamiento, este estudio parece demostrar lo contrario.

El aceite de CBD promueve una perspectiva positiva: Un estudio publicado en 2015 mostró que el uso de CBD en personas diagnosticadas con una condición bipolar ayudó a mejorar no sólo su estado de ánimo, sino que también los llevó a tener una perspectiva más optimista de la vida.

En otras palabras, tienden a tener un mejor día cuando están en tratamiento con cannabis rico en CBD.

Para la leucemia

La leucemia es el cáncer de los glóbulos rojos o de la médula ósea. Progresa de forma agresiva, y reduce la capacidad del cuerpo para defenderse de infecciones e y agentes dañinos.

Afortunadamente, los investigadores están descubriendo que el aceite de CBD puede mejorar las posibilidades de supervivencia.

En un estudio publicado en 2005 se mostró que las células de leucemia pueden ser atacadas usando CBD a través de receptores cannabinoides.

Este estudio encontró que el CBD puede ayudar a reducir los activadores y la progresión de la enfermedad.

¿Tiene algún riesgo o efecto secundario?

Los increíbles resultados de los estudios e investigaciones presentan al aceite de CBD como un suplemento natural multifuncional que puede ayudar en una gran mayoría de las condiciones que nos afectan.

Sin embargo, su uso no está exento de riesgos y efectos secundarios.

El aceite de CBD tiene efectos secundarios leves, pero la mayoría de ellos no están vinculados a la interacción del compuesto con otros medicamentos en el cuerpo.

Los efectos secundarios más comunes son:

Los mayores efectos secundarios, sin embargo, provienen de elementos no deseados que podrían haber entrado en el extracto durante el procesamiento o de los aceites portadores, ya que el mercado no está regulado en cuanto a su seguridad y pureza.

Parece que una buena parte del etiquetado del producto es incorrecto, y la dosis o el porcentaje de CBD o THC suele ser exagerado.

El CBD, como muchas otras sustancias, probablemente debería evitarse en el embarazo.

Cómo tomar el aceite de CBD

El CBD se extrae del cáñamo o de materiales de cannabis como el polvo, el concentrado o el aceite de diversos colores, densidades y concentraciones.

Sin embargo, a menudo se presenta en muchas formas diferentes.

Esto hace que sea más fácil para nosotros, los consumidores, utilizar el CBD en la forma que mejor se adapte a nuestras necesidades.

Estas son las formas de CBD más fácilmente disponibles, y cómo usarlas adecuadamente, incluyendo la frecuencia y la dosis recomendadas.

Píldoras y cápsulas

Las píldoras y cápsulas de CBD son el método preferido para las opciones de tratamiento sistemático de condiciones como los problemas digestivos, el trastorno bipolar y las convulsiones epilépticas.

Epidiolex, el fármaco recientemente aprobado por la FDA es un ejemplo clásico de esto.

Sin embargo, si buscas una acción rápida o un alivio inmediato del CBD, las cápsulas y las píldoras no son la mejor opción.

Una persona debe tomar una cápsula de 25mg de CBD como Epidiolex al día.

Aceites y tinturas

Las tinturas y aceites del CBD están disponibles en forma líquida. Incluyen CBD y aceites portadores como el de coco o el de semillas de cáñamo.

Son ideales para las personas que desean un alivio rápido o que no son aficionados a las cápsulas o píldoras.

No hay una dosis exacta o estricta para el aceite y la tintura porque no se corre el riesgo de una sobredosis. Sin embargo, la dosis recomendada es de 20 mg para alguien que pesa unos 100 kilos, y debe ser tomado un par de veces al día.

Comestibles

Los comestibles suelen ser alimentos horneados o gominolas a los que se les ha incorporado CBD. Son perfectos para alguien que busca portabilidad, asequibilidad y la máxima discreción.

Sólo tienes que comer o masticarlas, y voila ¡el CBD está en tu sistema!

Por muy sabrosos que sean, la dosis es siempre una cuestión de conjeturas. La mayoría de los comestibles contienen entre 5mg y 100mg de CBD por parte.

Vaporizador

Aparatos vaporizadores o cigarrillos electrónicos que están llenos de tintura o aceite de CBD. El productor generalmente tiene todo etiquetado.

Como tal, este método es para personas que quieren efectos súper instantáneos. También facilitan el saber cuánto CBD está entrando en tu cuerpo.

La cantidad de CBD varía entre 200mg y 1500mg por carga.

Cosméticos (Lociones, cremas, ungüentos y bálsamos)

Los cosméticos tópicos ricos en CBD se usan a menudo para tratar dolores en las articulaciones, espasmos musculares y otras condiciones externas.

También pueden utilizarse para tratar el acné y otros problemas de la piel.

En cuanto a la dosis, los cosméticos pueden ser bastante difíciles de medir. A menudo su concentración oscila entre 250mg y 1500mg por botella.

Para calcular la dosis, ten en cuenta tu peso, necesidades (cuán fuertes quieres que sean los efectos), concentración y tolerancia.

¿Es legal?

El aceite de CBD derivado del cáñamo industrial es legal en España siempre que no tenga más de un 0,2 por ciento de THC.

Aunque el aceite de la CDB es legal en casi cualquier lugar del país, el estatus legal exacto es todavía un poco confuso.

Conclusión

No hay duda de el aceite de CBD está viviendo su época dorada como suplemento y opción de tratamiento para muchas dolencias y enfermedades.

Pero es cierto que la observación científica lleva tiempo, y la comunidad investigadora apenas ha comenzado a investigar científicamente los efectos de varios cannabinoides.

Dicho esto, muchos investigadores creen que el potencial del CBD es prometedor, y así lo demuestra la investigación que hay actualmente.

Si crees que el aceite de CBD puede ayudarte en algún sentido, no dudes en comentárselo a tu médico de cabecera.