Descubre cómo eliminar la celulitis de piernas y gluteos

¿Estás buscando cómo eliminar la celulitis de piernas y glúteos? No desesperes, estamos aquí para ayudarte.

El aspecto rugoso, irregular y abultado, en forma de pequeños surcos, de la piel en zonas como muslos, caderas, o glúteos es una imperfección estética que afecta a un alto porcentaje de féminas.

Descubre cómo eliminar la celulitis de piernas y gluteos

De hecho, atendiendo a los datos que maneja la Academia Española de Dermatología y Venereología (AEDV) entre el 85 y el 98 % de las españolas tienen celulitis.

Por eso, en esta entrada vamos a explicarte qué tratamientos existen para eliminarla por completo, así como qué nuevos hábitos deberías introducir para reducirla. ¿Nos acompañas?

Qué es la celulitis: causas, síntomas, fases y tipos

Se trata de una patología de tipo metabólico en la que las células adiposas dejan de desempeñar su función de drenar los líquidos presentes en el organismo.

Dicha deficiencia es causada en un 98 % por cambios hormonales. Por ejemplo, la entrada en la pubertad, un embarazo o la menopausia.

En un menor porcentaje de casos las mujeres pueden tener celulitis debido a la herencia genética, al sedentarismo o a una dieta deficiente.

Es una imperfección muy extendida entre las mujeres de raza blanca e inusual en los varones.

Causas

Los agentes desencadenantes principales de la celulitis son, en este orden:

Estos factores favorecen la sobreproducción hormonal y la merma del drenaje linfático necesario para evacuar las toxinas y el excedente hídrico.

Todo ello tiene como resultado la inflamación de las células adiposas.

Estas aumentan de tamaño y se vuelven rígidas obstaculizando la correcta circulación de los líquidos.

Signos

Sabrás que tienes piel de naranja si la apariencia de tu piel en las llamadas zonas conflictivas (cara interna de las piernas, caderas, glúteos o vientre) muestra un aspecto rugoso e irregular, sobre todo, cuando ejerces presión sobre ellas.

La pesadez, el hormigueo e incluso el dolor al presionar la zona son señales que evidencian la presencia de celulitis.

En algunos casos puede manifestarse en los brazos o en el rostro.

Fases

Los expertos señalan 4 fases de agravamiento y cronificación de la celulitis:

  1. Celulitis de grado 1. Es un estadio incipiente en el que apenas es perceptible.
  2. Celulitis de grado 2. Solo se evidencia al presionar alguna de estas zonas conflictivas.
  3. Celulitis de grado 3. La piel de naranja se hace visible al ponernos de pie.
  4. Celulitis de grado 4. Es el estadio más grave, ya que la acumulación de grasa subdérmica es permanente.

Tipos

En cuanto a la tipología, los especialistas identifican 4 tipos de celulitis:

  1. De piel dura. Suele ser habitual en mujeres jóvenes y deportistas, así como en aquellas que se encuentran en el grado 2.
  2. De piel flácida. Propio de mujeres sedentarias o que han experimentado una baja brusca de peso.
  3. De piel edematosa. Es menos frecuente y más compleja de revertir. La piel se ve hinchada y se siente dolorida como consecuencia de una mala circulación y a la retención de líquidos.
  4. Mixta. Es el tipo más habitual, el que aglutina aspectos de los anteriores.

¿Se puede prevenir?

Lamentablemente poco puedes hacer para evitar que la piel de naranja haga acto de presencia en tu cuerpo.

No obstante, no fumar, no consumir alcohol ni sal en exceso, realizar ejercicio físico con regularidad y priorizar la ingesta de alimentos ricos en potasio y antioxidantes, como las vitaminas C y E, te ayudará a mitigar su presencia.

Tratamientos para eliminar la celulitis

Antes de ahondar en los productos cosméticos, en los tratamientos médico-estéticos y en los remedios caseros de los que dispones para decir adiós a la piel de naranja, has de saber que los profesionales competentes en esta materia son los médicos estéticos y los nutricionistas y dietistas.

Antes de decidirte por un procedimiento u otro recaba información, contrástala y ponte en manos de profesionales experimentados y cualificados que te ofrezcan la suficiente confianza.

Productos cosméticos

Como sabes, las cremas denominadas anticelulíticas son muy conocidas y consumidas por el público femenino.

La continua investigación en esta área posibilita que la oferta de cremas que combaten la retención de líquidos y la piel de naranja sea inmensa.

Muchas de ellas enriquecen su composición para proveerte de efectos reafirmantes combinados.

Todas ellas activan la circulación sanguínea, algunas además prometen acelerar el metabolismo o llevar a cabo una acción lipolítica o de quema de grasas.

Las hallarás con extractos de algas rojas, de té verde, con hiedra, forskolina, glaucina, cafeína o escina, entre otros componentes.

Para obtener un resultado más rápido y visible, los expertos aconsejan aplicarlas por la mañana y por la noche administrando un ligero masaje con las manos.

Realiza movimientos circulares y ascendentes para facilitar su absorción.

Igualmente, los cepillos corporales constituyen un recurso que puedes emplear en seco antes de ducharte.

Ten presente que deberás cepillar las zonas conflictivas siempre hacia el corazón.

Evita esta operación si tu piel está muy seca, descamada o lesionada, por ejemplo, por la exposición al sol o por un tatuaje.

Tratamientos médico-estéticos

En este apartado debemos diferenciar los procedimientos que implican que debas someterte a una intervención quirúrgica de los que prescinden de la cirugía.

Sin cirugía

Masaje linfático. Constituye uno de los tratamientos anticelulíticos más populares, en gran parte por su asequible precio.

De media, cada sesión te costará entre 20 y 50 euros y, dado que son convenientes varias semanas para apreciar la mejoría, un mes de tratamiento te costará aproximadamente unos 80-200 euros.

Estos masajes pueden ser realizados manualmente o de forma mecánica recurriendo a diversa aparatología.

En ambos casos, el objetivo final es erradicar la celulitis, la retención de líquidos y la piel flácida a través de la reactivación del riego sanguíneo y de la linfa.

Es un procedimiento 100% inocuo y especialmente efectivo si tu celulitis es incipiente.

Mesoterapia. Esta técnica emplea inyecciones de sustancias drenantes, lipolíticas o reafirmantes para destruir la grasa localizada y lograr un efecto moldeador de la figura.

Aunque se pueden emplear en cualquier parte del cuerpo, a excepción del pecho, tienen en las zonas susceptibles de celulitis (glúteos, muslos, caderas y vientre) su principal campo de acción.

En función del grado y del tipo de celulitis el profesional optará por una u otra sustancia a inyectar.

Así, algunas quemarán la grasa localizada, otras restablecerán el tejido conectivo y otras activarán la circulación para drenar y mejorar el aspecto de la piel.

En todos los casos, una vez aprovechada la acción de la sustancia tu cuerpo la eliminará a través de la orina.

Si te decides a someterte a este tratamiento anticelulítico, merece tu atención que no deberías acudir con la piel irritada o enrojecida por haber tomado el sol, haberte depilado o realizado otro tratamiento sensible para la piel.

Ve con la piel limpia y libre de sustancias hidratantes que puedan dificultar el trabajo del profesional.

Se recomienda no exponerse al sol o a la radiación ultravioleta durante, al menos, 2 días después del procedimiento.

Tu piel agradecerá esa tregua y no tardarás en apreciar la mejoría en su aspecto y textura.

Presoterapia. Se vale de una bolsa de aire a presión en la que deberás introducirte.

La presión que recibirán tus piernas, abdomen y glúteos favorecerá la reactivación del drenaje linfático y del riego sanguíneo.

Por ello, aparte de combatir la celulitis este tratamiento es utilizado para aliviar la sensación de piernas cansadas, la retención de líquidos y las varices.

Sus resultados son visibles al cabo de pocas sesiones. Sin embargo, no es una técnica apta para todas las mujeres, ya que está contraindicada si padeces afecciones cardíacas o vasculares como, por ejemplo, la flebitis o edemas por insuficiencia cardíaca.

Tampoco está indicada si tienes un marcapasos o eres paciente oncológica.

Al igual que la mesoterapia, resulta conveniente que sigas una dieta variada y equilibrada, libre de alcohol y del abuso de carbohidratos, y que practiques ejercicio físico con regularidad.

De este modo, mantendrás tu organismo hidratado y nutrido y tu sistema circulatorio estará en plenas condiciones. Todo ello redundará en una piel más joven y firme.

Endermología. También llamada Endermologie o LPG, es otra técnica de lipomasaje que a través de la acción de aspiración de un rodillo sobre las zonas conflictivas consigue estimular las células receptoras beta, que son las encargadas de quemar la grasa y de drenar las toxinas.

Así, los adipocitos son movilizados y tus cartucheras, abdomen y glúteos se ven más estilizados.

Las sesiones tienen una duración de 30 minutos y son necesarias un mínimo de 14.

Es completamente indoloro y los resultados están garantizados si el tratamiento es acompañado de actividad física diaria y de una correcta hidratación (2 litros de agua al día).

Por el contrario, está desaconsejado el consumo de alcohol y de alimentos azucarados.

Los ejercicios de fuerza son idóneos para tonificar la zona y coadyuvar a consolidar lo logrado por la LPG.

Este procedimiento, pese a ser no invasivo, está contraindicado si padeces trastornos circulatorios como, por ejemplo, varices o flebitis.

Radiofrecuencia. En este caso, la radiación electromagnética aplicada calienta las capas profundas de la piel sin dañar la epidermis, o capa más superficial.

Es considerado uno de los tratamientos más eficaces porque, además de activar la circulación y favorecer la eliminación de toxinas y líquidos retenidos, estimula la formación de colágeno incrementando la firmeza de la piel.

En función del número de electrodos empleados para administrar un calor más profundo y localizado, podemos distinguir 3 tipos de radiofrecuencia: la unipolar, bipolar y tripolar.

Esta última es la que provee de mejores y más rápidos resultados al movilizar la grasa más rebelde y reafirmar la piel.

Se lleva a cabo sin anestesia y apenas cuenta con efectos secundarios.

Únicamente podrías experimentar ciertas rojeces y tirantez en la zona tratada que remitirán en pocas horas.

La tasa de satisfacción de las mujeres que la han probado es alta.

No solo fulmina la celulitis, sino que combate la flacidez durante un tiempo prolongado (en torno a 1 año).

Ozonoterapia. El tratamiento a base de ozono es muy popular en el abordaje de patologías reumáticas y de cuadros de traumatología.

En el campo dermatológico y estético está cobrando cada vez más presencia a tenor de su potente acción antiséptica.

Logra oxigenar la piel tanto cuando se aplica de forma tópica como venosa.

Las células receptoras beta reciben más oxígeno y, en consecuencia, están en mejor disposición para deshacerse de los adipocitos y drenar las toxinas.

De hecho, muchos balnearios y spas están comenzando a incorporar este tratamiento anticelulítico en su catálogo de servicios por sus evidentes logros ante estas imperfecciones cutáneas.

No obstante, es una técnica en la que todavía se está investigando y por su acción antiinflamatoria puede llegar a alterar el diámetro de las arterias y venas.

Por tanto, queda contraindicado su uso, por precaución, en mujeres gestantes, dado que puede interferir negativamente en el bienestar y normal desarrollo del feto.

Con cirugía

Los procedimientos que requieren intervenir quirúrgicamente con anestesia tienen como finalidad eliminar los depósitos de grasa localizada, no erradicar la celulitis.

Sin embargo, al revertir los acúmulos de grasa la piel deja de mostrar ese aspecto granulado e irregular.

Liposucción. Esta técnica de succión de la grasa localizada es la precursora de los procedimientos estético-quirúrgicos que persiguen moldear la figura.

Empleando unas cánulas de 0,4 mm de diámetro se realizan incisiones controladas que extraen la grasa dejando una mínima cicatriz.

Según sea la cantidad de grasa a succionar la hospitalización será, o no, requerida.

Lipoescultura ultrasónica. Se extrae la grasa sobrante para, una vez tratada y filtrada, ser injertada en las zonas en las que existe un escaso volumen, estéticamente mejorable.

Por ejemplo, extraerlo del abdomen para incorporarlo al tejido de los glúteos.

Láser de lipólisis. Es la técnica más novedosa y avanzada, puesto que permite extraer más cantidad de grasa con un mínimo sangrado y un menor esfuerzo para el cirujano.

Se introducen simultáneamente las cánulas habituales de la liposucción y el láser. Este último calienta el tejido y logra disolver la grasa que será extraída por las cánulas.

Cuando se emplea en zonas, como la papada o la cara interna de brazos y piernas, donde la grasa es más dura y la piel más flácida, se puede obviar la succión dejando que el cuerpo absorba y excrete ese excedente de grasa.

En ese caso, no se le puede considerar un tratamiento quirúrgico al no ser requerida la anestesia.

Sin embargo, por regla general, se suele administrar anestesia a fin de aprovechar la acción selladora del láser.

Los vasos sanguíneos quedan cerrados y la inflamación, los hematomas y el sangrado son menores con respecto a otras técnicas.

A su vez, al pasar el láser a nivel superficial de la piel se logra retraer el tejido y estimular la formación de fibroblastos.

De este modo, una vez eliminada la grasa los tejidos que la alojaban estarán mejor adaptados a la nueva situación y dotarán a la piel de un aspecto y de una textura más firme y rejuvenecida.

Remedios caseros

Si todo lo que te hemos contado te parece costoso y crees que no es para ti, presta atención a las sencillas recomendaciones y remedios caseros que te ayudarán a combatir la piel de naranja.

Solo serán efectivos si eres constante y si te hallas en los primeros estadios de la celulitis. Recuerda que cada acción cuenta.

Además de secundar una dieta variada y equilibrada y de no abusar de la sal, de los azúcares, del tabaco y del alcohol, debes priorizar el consumo de alimentos ricos en potasio, en vitaminas C y E y de depurativos como la alcachofa o la piña.

Facilitarán la eliminación de toxinas y prevendrán la retención, mejorando la apariencia de la piel.

Cuidar el bienestar de la flora intestinal ingiriendo prebióticos y probióticos, así como practicar ejercicio físico con regularidad surtirá un beneficioso efecto sobre tu retorno sanguíneo y tonificará tu piel.

Caminar, saltar a la comba, las clases de step o de zumba, nadar o las sentadillas son rutinas muy recomendables.

La hidratación, bebiendo 2 litros a lo largo de la jornada, coadyuvará a la activación de la circulación y al drenaje de la linfa.

Prevendrá que los adipocitos se acumulen en tus muslos o glúteos. Acostúmbrate a tomar 2 vasos en ayunas. Si te cuesta beber tanta agua, las infusiones, por ejemplo, de miel y canela, y las gelatinas te lo pondrán fácil.

No cruces las piernas ni permanezcas mucho tiempo en la misma posición.

Son gestos que repetidos en el tiempo interfieren de forma notable en el tránsito de la linfa y su daño queda reflejado en el aspecto y en la textura de tu piel.

Los masajes, sobre todo, si están realizados con una crema que consiga quemar las grasas acumuladas y que favorezca la eliminación de las toxinas resultan muy beneficiosos.

Prueba a elaborar tu propia crema anticelulítica para una envoltura con film. Necesitarás aceite de oliva, zumo de limón, aceite de eucalipto y unos pocos granos triturados de café.

Esperamos que todo lo que te hemos revelado para eliminar la celulitis de las piernas y los glúteos te haya resultado de interés y que lo pongas en práctica. Ya no tienes excusas para no lucir espectacular.