Qué es y para qué sirve el agua micelar

El agua micelar es un producto que vino para quedarse y no por nada se ha convertido en un auténtico imprescindible para muchas de nosotras.

Sus excelentes resultados, su textura y su fácil modo de aplicación lo sitúan entre los productos cosméticos con mayor aceptación.

Qué es y para qué sirve el agua micelar

Aunque es un cosmético muy popular, todavía hay muchas que no se han decidido a dar el salto e incluirlo en su rutina de belleza.

No pasa nada, hoy vamos a dar las claves, para que, sobre todo las principiantes en este mundillo tengáis las ideas más claras. ¿Te ha picado la curiosidad?

¿Qué es exactamente el agua micelar?

El agua micelar es un producto cosmético que se ha instaurado como el desmaquillante de cabecera por excelencia.

Muchas hemos cambiado nuestra leche o gel limpiador y nos hemos pasado al agua micelar. Pero, antes de entrar en estos temas, vamos a hablar de su composición.

El agua micelar, como su propio nombre indica, es un cosmético que consta de dos ingredientes principales: de micelas y de agua purificada.

Pese a su simpleza aparente, estos ingredientes hacen más de lo que puedas pensar.

Sin embargo, esto no es todo lo que nos puede ofrecer el agua micelar. Además de limpiar, nos proporciona hidratación y tonicidad, ¿no es genial?

Te interesará: Cómo hacer un agua micelar casera

¿Y este es todo el misterio del agua micelar?

¡Para nada! Pese a que los ingredientes mencionados anteriormente son los principales actores de este cosmético, dentro de su formulación se incluyen otros componentes que permiten dotarle con los beneficios que ofrece.

Estos son solo unos ejemplos de los ingredientes que te puedes encontrar.

La presencia de unos u otros determinará que el producto se ajuste más o menos a tus necesidades.

Te interesará: Las diferencias entre el tónico y el agua micelar, y porqué deberías de utilizar ambos

Entonces, ¿solo existe un tipo de agua micelar?

¡Claro que no! Como hemos mencionado, otro de los puntos fuertes de este producto es la gran variedad de tipos que puedes encontrar en el mercado.

La industria cosmética ha sabido escuchar lo que las consumidoras estábamos reclamando, un producto para nosotras, prácticamente personalizado.

A todas nos gusta tener lo mejor y, en lo que respecta al agua micelar, esta no es una tarea complicada. Existen tantas como tipos de piel y patologías más comunes.

En este sentido, podemos hacer una distinción entre diferentes clases según nuestras necesidades, como por ejemplo:

Esto quiere decir que para aprovechar al máximo sus propiedades deberemos conocer primero cómo es nuestro cutis y, a continuación, hacernos con el agua micelar específica para nuestras particularidades.

En serio, ¿y no tiene nada malo?

Aunque parezca mentira, como tal, no se le conocen efectos secundarios.

Desde un principio, hemos querido mostrarte que se trata de un producto fiable y pensado para realizar su función limpiadora, además de ser extremadamente cuidadoso con tu piel.

Por otra parte, con todo producto que vayas a aplicarte en la piel, sí sugerimos tomar ciertas precauciones antes de empezar a utilizarlo.

Con esto nos referimos, sobre todo, a aquellas de nosotras que tenemos determinadas patologías en la piel. En este sentido, te recomendamos que consultes la compatibilidad de este producto con un especialista.

En todo caso, y a modo de ensayo, puedes aplicar una pequeña cantidad de agua micelar en un punto específico de la cara.

Espera unos instantes para ver si te produce algún tipo de reacción y, si no observas nada, ¡aplícalo sin miedo!

Piensa que la seguridad que nos aporta es gracias al alto índice de compatibilidad que tiene con la piel, lo poco invasiva que es y los ingredientes pensados para limpiar, cuidar y proteger la dermis después de su uso.

Te interesará: Usos del agua micelar

¿Algún consejo a la hora de aplicarla?

La aplicación del agua micelar no entraña ninguna complicación.

Eso sí, esto no quiere decir que no haya que seguir una serie de pasos. Nada más que necesitaremos la ayuda de un disco de algodón.

Este tipo de algodones son perfectos, ya que retienen el agua micelar sin llegar a absorberla.

Esto permite disponer del producto sin problemas cuando lo pasemos por nuestro rostro.

Para llevar a cabo una correcta rutina de limpieza, los pasos recomendados son los siguientes:

  1. Coge el disco de algodón y vierte unas gotas de agua micelar.
  2. Sin frotar, para no castigar la piel, desliza el algodón realizando movimientos circulares suaves sobre tu rostro.

Como has podido ver, sus ventajas van más allá de los ingredientes.

Son dos sencillos pasos y, gracias a su fácil y rápido modo de aplicación, nos ahorran tiempo y nos ofrecen un resultado y una sensación excepcionales en nuestro cutis.

Respecto a cuando es más indicado usar este producto, la mañana y la noche son los momentos más recomendados.

Bien para limpiar nuestro rostro de maquillaje antes de dormir, o para prepararlo antes de maquillarnos a primera hora, como un paso más dentro de nuestra rutina de belleza.

¿Cómo elegir el agua micelar que más se ajusta a mis necesidades?

En este apartado final queremos darte una serie de indicaciones para que, si has decidido hacerte con este cosmético, hagas una compra lo más acertada posible.

Como hemos hablado en apartados anteriores, y llegados a este punto, hay que tener en cuenta dos elementos esenciales.

Debemos casar ambos requisitos para poder sacarle el mayor partido posible al agua micelar que adquiramos.

Una vez analizados estos puntos, también deberíamos revisar la fecha de caducidad y su nivel de conservantes. Esto nos dará una pista.

Como referencia, una fecha de caducidad superior a dos años será un indicativo de un nivel excesivo de conservantes, lo que además será negativo a la hora de prevenir el efecto cocktail de los cosméticos.

¡Esto es todo por hoy! Deseamos que hayas disfrutado con este artículo sobre el agua micelar y que te vayas con las claves para exprimir al máximo las posibilidades que ofrece este producto.